“El hombre en el espacio, en el [hecho de] espaciar; el hombre, como tal, espaciando en el espacio y, así, a la medida del espacio. El espacio espacia. El espaciar como rozar, rozar en cuanto a despejar, despejar, hacer libre, dejar libre.” bluesky_walker23@yahoo.com.mx

julio 05, 2004

no dejen de verlas son buenas puestas en el cine...


Mi vida sin mí


Te doy mis ojos


junio 14, 2004

Raphael regresa



Cambio de hígado, cambio de piel, el mismo estilo, la negra ropa, los ademanes, la voz de 59 a?os... Rafael Martos está “De vuelta”

Por Jaime Cháidez Bonilla

TIJUANA.- 2 horas con 30 minutos y 34 canciones después, el cantante espa?ol desaparece entre las cortinas del teatro, como lo ha hecho toda la noche, innumerables veces, pero esta ocasión sí ha terminado con el concierto de vuelta, y los mil 52 presentes que no se han cansado de aplaudir, saben que ya es suficiente, que no queda tema por cantar, ya ningún recuerdo descansa en paz.

Todo comenzó con un piano eléctrico, el hielo seco tan infaltable, y la expectación por observar el regreso de un enfermo que salió de la crisis, el cambio de hígado. En el ambiente está el nerviosismo bonito de observar a una leyenda de 59 a?os de edad. Y cuando aparece en el escenario, con un caminadito muy seguro hacia las 2 mil manos que aplauden, el artista se deja querer, tiene una sonrisa de complicidad satisfecha, de reencuentro con la adrenalina de los conciertos. Hace un a?o todavía estaba amarillo. La cascada de gritos ba?a al hombre de negro, ese individuo menudo de 1.74 de estatura, tauro, de Linares, Andalucía.

-Míralo, está igualito, pero si parece que no ha pasado el tiempo- dice la se?ora Gutiérrez al calvo de su marido.
-Exageras, se ve muy acabado, como demacrado, ?qué no te das cuenta?
-Ay cállate, no sé para qué viniste- responde cortante la se?ora y aprieta con furia su boleto de 500 pesos.

Y entonces sí comienza a cantar. Todavían quedan los ademanes tan característicos desde la segunda mitad de los a?os 60. Aquellos movimientos andróginos tan abruptos para la cultura popular mexicana. El movimiento de ojos, la entonación, los recursos escénicos, los pasos bien medidos, todo viene en un paquete de 40 a?os que ha cruzado el charco y que ha sobrevivido el contraste de gobiernos (de Franco a Zapatero, nada menos).

El cantante se mete las manos a las bolsas del pantalón, se pone de perfil, gi?a, ríe, llora, y se mira en un espejo imaginario. Repite el ritual en cada canción ( la reiteración apenas comienza). Antes del final de cada pieza, recurre a un desplante típico: se da la media vuelta y se encamina a un lado del telón, desaparece 4 segundos, y de inmediato regresa para recibir la descarga de apapachos.

- “?Maravilloso Raphael!”
- “?Eres único!”
- “?Tú sigues siendo aquél, papacito!”
- ?Eres hermoso!

Los guardias del Centro Cultural Tijuana son obsesos. Se gritan en sus aparatos de comunicación se?alando como si fuera un narcotraficante a quien ose traer una peque?a cámara. Son capaces de cruzar las butacas como Moisés en el mar con tal de rega?ar enfáticamente a la fanática que vino de Mexicali y quiere una prueba de lo inolvidable.

Son las 10 de la noche y Raphael ha cantado 10 piezas.
- Pero qué buena voz tiene, ?ya lo escuchaste? - comenta, otra vez, la se?ora Gutiérrez.
- Por favor, mujer, ese hombre ya no levanta los tonos, tiene muy raspada la voz.
- ?Pero qué bárbaro eres, de verdad que estás amargado!

Hay un desbalance entre el sonido de los instrumentos y el volumen en el micrófono del cantante. En ocasiones se acerca demasiado y en otras se retira de más. El esfuerzo es evidente. El cantante preferido de los imitadores de cabaret, campechanea sus conocidos temas de anta?o con el material que todavía ha logrado colocar en los a?os 90 y un disco aparecido en noviembre del 2003, “De vuelta”.

Varias son las regulares en las letras del divo. Una de ellas, muy evidente, es el reto al qué dirán, el desprecio al menosprecio. Por eso canta muy cómodo “digan lo que digan los demás” y “qué sabe nadie lo que me gusta y no me gusta de este mundo”. También deambulan las letras autobiográficas “soy el hijo del esfuerzo y de la honestidad, como siempre”, “yo sigo siendo aquél, el mismo, no lo ven”, “Yo sigo igual, quizás desmejorado” y “Yo no me iré completo de este mundo”. Por supuesto, la vena amorosa aún hace suspirar a sus fanáticas casi sesentonas, “Cuando tú no estás”, “Desde aquel día”, “Estuve enamorado”, “Estar enamorado”, “?Qué tal te va sin mí?”...

Son las 23 horas y van 23 canciones

La expresividad física contrasta con su lacónica comunicación. En ningún momento se dirige al publico presente, no existe ningún saludo, no hay diálogos. Lo más cercano a una intimidad regional es el cambio de alguna palabra por la referencia a Tijuana.

Los recursos del cantante de Linares se reciclan, entra y sale del escenario, su grupo musical guarda silencio para que el cantante se luzca “a capella”, y cuando ya ha finalizado una canción con todo y aplauso, la recomienza en el final para volverla a terminar.

- ?Qué profesional, está cantando todas, no va a faltar ninguna! exclama emocionada la se?ora Gutiérrez.
- Mejor te espero en el carro, este cuate nunca va a terminar...- bosteza el marido.

?Qué calificativo merece un concierto de dos horas y media interpretado por un cantante de 43 a?os de experiencia?
?Grandioso o monótono?
?Fue ésta “una gran noche” o una velada interminable?

De lo proverbial a lo repetitivo, el concierto de Raphael es todo a la vez. El resumen de un ni?o terrible que se hizo grande o la melancolía de se?oras con joyas y perfumes. Raphael es una piel arrugada o un corazón que se mantiene maravilloso.

junio 06, 2004

Raphael


de vuelta


México D.F

uno de los mejores conciertos de mi vida

5 de junio noche de concierto y gran desconcierto.
Al llegar del concierto a casa, habló María, tenía a?os sin saber de ella; ella, precisamente a la que le encantaba cantar Raphael...
empiezo a creer en las conexiones...

junio 01, 2004

...?Qué es el vacío del espacio? Con harta frecuencia aparece aquél tan sólo como una falta. El vacío como un echar en falta el llenado de espacios huecos y de interticios.

Presumiblemente está sin embargo el vacío hermanado justamente con aquello que conviene en propiedad al espacio, y por ello no es un echar en falta sino un pro-ducir-desde.

De nuevo nos puede dar una se?al el lenguaje. En el verbo leeren habla el lesen, en el sentido original del congregar que se hace valer en el lugar.

Vaciar el vaso quiere decir: congregarlo, como lo abarcante, en su haber llegado a quedar libre.

Vaciar en una cesta frutos selectos quiere decir preparar para ellos este lugar.

El vacío no es [sin más] nada. Tampoco es falta alguna....

M. Heidegger

zoographía


Éxodo en el cuerpo
pliegues manifiestos
en telas de juicios,
coceduras,
mordazas.
Paginamientos descalzos, desnudos;
breves, casi extintos...
vertebras de hilos
como escaleras en las calles,
como arboles que brotan de las aceras.

gabrez

Ser en sí mismo es para Heidegger ser el ahí, estar abierto, en franquía.

?Hasta que punto el compartir espacios reducidos nos hace perder el sentido de propiedad?. La propiedad se pierde al reducir el espacio vital, no hay territorio para la expansión.

El adquirir, el comprar, el habitar espacios peque?os contribuye a aumentar el precio en la vivienda y a la vez estos precios elevados limitan y generan miseria en las ciudades y sus habitantes.

“La falta de vivienda es un problema que se ha tratado de solucionar por medio de la ocupación irregular del suelo en la periferia urbana”. El gobierno incide y propicia esta problemática. El gobierno es quien alimenta este crecimiento. Se vale de esto haciendo proselitismos baratos, supone beneficio a sus habitantes, marca las colonias con nombres ridículos, ?En qué colonia vives? En mi Patrimonio... en el Ni?o.... La gente que tiene mas tiempo habitando la ciudad sabe como se generaron estas colonias, en su mayoría eran habitantes del Arroyo Alamar o de otra zona de alto riesgo, me gustaría saber ?cómo, cuándo y dónde? se originaron estos nombres de mentada de madre, pues es lógico que ésta es una cuestión marginal.

En la actualidad existen estudios que pueden ser benéficos para la ciudad, se pueden establecer cuáles son las áreas que tienen mayor sustentabilidad, existen planos de superficies que contienen las fallas geológicas de la ciudad y en su mayoría estas superficies están habitadas. El gobierno crea una dependencia en estas colonias, al no abastecerlas de la infraestructura elemental, agua, luz que necesita todo asentamiento humano. Con esta falta de abastecimiento el gobierno tiene un pretexto para acarrear gente a sus campa?as políticas, de esta manera obtiene el poder.

Los fenómenos de hacinamiento y falta de infraestructura inciden en las conductas delictivas . ?Me pregunto de qué manera el gobierno dice que quiere erradicar la violencia y a la vez es quien la origina?

mayo 31, 2004

la vida se ha convertido en costumbre carente de proceso, de modo que el individuo se muere de sí mismo.


Hegel

mayo 20, 2004

OBSERVACIONES SOBRE LOS COLORES

?Qué hace que el gris sea un color neutro??Es algo fisiológico o algo lógico?
?Qué hace que los colores brillantes sean brillantes? ?Es un asunto de conceptos o de causa y efecto?

Que así le parezca a la gente es su criterio de que así es.

Los conceptos “mate” y “brillante”. Si, cuando se piensa en el color, se piensa en una propiedad de un punto en el espacio, entonces los conceptos mate y brillante no se refieren a estos conceptos de color.

?Cuál es la experiencia que me ense?a que yo diferencio entre lo rojo y lo verde?

Cuando se entrecierran los párpados y se contempla, los colores se vuelven menos claros y todo empieza a revestir el carácter de lo blanco y lo negro; pero ?acaso me parece a mí aquí como si viera a tráves de este o aquel vidrio coloreado?

A todas luces, la cuestión es: ?cómo comparamos objetos físicos?, ?cómo comparamos experiencias?

Observar no es lo mismo que contemplar o mirar. “Contempla este color y dí que te recuerda.” Si el color cambia, entonces ya no contemplas el color al que yo me refería. Se observa para ver lo que no se ve cuando no se observa.

En todo caso, hay errores que acepto como comunes y otros que tienen otro carácter y que se deben separar del resto de mis juicios como una confusión temporal. Pero ?no existen también transiciones entre estos dos?


WITTGENSTEIN

Recorrer los parques y detenerse para abrazar el árbol más grande y hermoso en el camino...

marzo 23, 2004

Nací el 23 de marzo de 1974, hoy tengo 30 ańos aproximadamente. Vine al mundo dos días después de la primavera, en realidad no es un día importante, solo es el día en el que aparecí en la tierra y aún sigo recorriéndola. Siempre dije que me iba a morir a los 30, que no valía la pena vivir más, pero creo que me equivoque, estos últimos 3 ańos de mi vida han ocurrido muchos sucesos que han marcado mi camino, aunque un poco obtuso pero ha sido marcado, definitivamente...

Aunque la línea de mi vida sea obtusa se va interceptar el final, no cabe duda, se unirá el principio y el fin. Este será un hecho inevitable, pero hay ciertas cosas en mi vida que me gustaría proponer.


Propósito de vida, solo dos cosas:

Me gustaría no aceptar y hacer nada que no vaya a conmoverme.
Me gustaría no aceptar la compańía de alguien en mi vida como si me fuese asignada por cuestión de azar.

Ahhh se me olvidaba, żya vieron Monster y Mi vida sin mí?
no dejen de verlas son buenas puestas en el cine.